Descorchar y beber a sorbos

Acompáñame, y descubre conmigo nuevas experiencias gastronómicas y de ocio a través de una copa, los ambientes más exquisitos y los espacios más chic del panorama actual





sábado, 3 de marzo de 2012

Bar+Bistro Ars Factory en Las Vegas


Beni Velázquez, chef y partner de Bar&Bistró

Continúa despuntando en Las Vegas el concepto tapas y junto a él, una cocina de fusión donde los nuevos sabores, en pequeñas dosis y a precios asequibles, llaman la atención de cualquier comensal curioso.

Se cumple ahora un año desde que el chef Beni Velázquez cogiera las riendas de Bar+Bistro, en The Arts Factory, situado en la zona del Down Town. El concepto se resume en un local de estilo urbano integrado en un edificio que sirve como galería o sala de exposiciones para diferentes artistas, donde la flexibilidad de su cocina se transforma también en arte culinario. Captando las influencias de las cocinas de Puerto Rico y España,-de donde viene su familia-, pero también de Italia, Francia, India y Asia, Velázquez elabora una carta repleta de aroma y color basada en las tapas, aunque también podemos encontrar sándwiches, pizzas, ensaladas y un interesante apartado de gastronomía vegetariana (estupendos Pimientos del Piquillo rellenos de cereal para los cuerpos veggies).

Los amantes de la cocina española también podrán encontrar clásicos como la Tortilla de patatas (7$), -buena, aunque poco jugosa para el gusto español-, Paella (15$) -muy bien preparada y sabrosa, a pesar de que en EEUU siguen empeñándose en poner chorizo a una receta que tradicionalmente no lleva chorizo en ninguna región-, o unos jugosos Calamares guisados con piquillos, chorizo y alubia blanca (11$) 

El menú es extenso, de manera que recomiendo visitar su página web (http://barbistroaf.com/); aunque sugiero algunos platos como los Bacalaítos en tempura con Romesco (12$), o las Tortitas de cangrejo con panco, pimiento del Piquillo, mostaza y mojo con miel (14$). Un aviso a los paladares tradicionales, la cocina de fusión de este chef neoyorquino de raíces latinas, tiende a mezclar dispares sabores y texturas en sus recetas: picantes, dulces y salados surgen en la mayoría de sus bocados. Lean bien la carta antes de pedir.






lunes, 30 de enero de 2012

Nuevo Año Chino en China Town Las Vegas



Hace apenas unas horas se celebraba el Año Nuevo Chino en China Town Las Vegas. Un evento, homenaje al Dragón, -pues es su año-, que convocó a varios cientos de personas en la calle Spring Mountain, donde se encuentra en Barrio Chino. La jornada se celebró en un recinto alambrado cuyo acceso costaba 3 dólares (1 dólar niño) y en el que se celebraban incesantes actuaciones de baile, canto, malabarismo y otras actividades. No estaba mal, pero  para un ratito. El resto del espacio estaba ocupado por vendedores de ropa, adornos, bisutería, y demás trastos propios de las típicas tiendas chinas a las que estamos acostumbrados, aunque algún americanito aprovechaba la circunstancia para vender  juguetes no se sabe muy bien de dónde. Gabinete médico y colas para recolectar grasientas viandas formaban el resto del asunto.

Ambiente durante la jornada del Año Nuevo

Pero vayamos a estas últimas. Resulta impresionante ver como los americanos, sobre todo, hacen cola durante al menos una hora para pagar tempuras, cerdo agridulce y otras carnes rebozadas en currys, brillantes, relucientes, aceitosas. “Is a very healthy food” escuché en alguna de esas filas… Pero ¿quién les metió en la cabeza que la cocina china es una cocina saludable? Vale, habrá de todo… Pero seamos sinceros, las grasas y féculas empleadas en la mayoría de los restaurantes y kioskos ambulantes de China Town, no van a ganar la medalla de “Cocina Saludable del Año”.

En alguna de esas colas me planté (a una le entra el hambre), y hubo tres cosas que me sorprendieron:

Elaboración del Takoyaki

1)     La cola más larga era la de los Takoyaki. Una masilla que se volcaba sobre calientes agujeritos engrasados, dentro se añade pulpo, cilantro, pimiento fermentado y setas y se les va dando vueltas sobre el calor formando una especie de croqueta. Encima se sirve atún seco y una salsa espesa de sabor intenso a soja. (5$)

2)     Empanadillas rellenas de pollo, verdura, papa y curry. Muy chinas no parecían, eran más bien criollas… Pero estaban buenas. (1,5$)

3)     Los Taro Tea. Té negro de sabores servidos con leche, hielo y un fondo de bolitas de mochi o gominola para sorber con una enorme pajita mientras se bebe el Taro Tea. Puede pedirse de papaya, lychee, coco, chocolate y miel, aguacate, etc. (4$)

La experiencia no fue mala, si acaso diferente… Si tienen oportunidad de hacerlo el año que viene, ya saben a lo que se exponen.

viernes, 13 de enero de 2012

Fire Fly, de tapas en Las Vegas y a buenos precios



No es nuevo ni lujoso, tampoco presume de trabajar con producto de mercado y de primera línea; pero no cabe duda de que es un lugar divertido, agradable, asequible y con buen ambiente… Si a eso le sumamos una voluptuosa carta de tapitas a buen precio y correctamente preparadas (algunas), apaga y vámonos.

El bar-restaurante Fire Fly en la calle Paradise N 3900 y su hermano gemelo, en Sahara W 9560 tienen una cocina ininterrumpida en la que encontramos desde croquetas, hasta jamón serrano con queso manchego; pasando por unas brochetas de cordero con lentejas o un tartar de atún. Pero ojo, no es oro todo lo que reluce, hay que estar atentos a la descripción que acompaña a cada plato… Si no andamos listos, nos colocan el jamón serrano bañado en vinagre de Módena y las croquetas envueltas en abrigo de ali-oli.
La carta es muy extensa, pero de los pequeños platillos (que no son tan pequeños) puedo recomendar algunos como los Calamares fritos (7,5$), el Pan tumaca (4$),  el Tartar de atún con aguacate (8$), el Jamón serrano con manchego (9$)-no olviden pedirles que eliminen cualquier elemento extraño como ese Módena asesino-, los Pimientos de Padrón (5$) – que son esos sishitos japoneses tan aparentes-, las Fierfly frieds (6$) -que van con Parmesano y hierbas provenzales- ,las brochetitas de pollo (7$) y las de cordero con lentejas (7,5$).

Los postres no merecen mucho la pena, pero la carta de vinos es simpática y asequible (teniendo en cuenta que estamos en EEUU), recomiendo un albariño Paco y Lola (36$) o cualquiera de sus dos Viogner chilenos (27$).

Servicio simpático, mayoría latino y muy muy repetible.








  

martes, 3 de enero de 2012

El Gran Cañón del Colorado




 
Las navidades pasan rápido en Las Vegas, y aunque aún nos faltan los Reyes, esa sensación de desazón y nostalgia ha empezado a latir desde que la resaca del Fin de Año nos abriera los ojos.
Para evitar ese vuelco de alma vacía lo mejor es romper con todo y hacer algo diferente. Yo, me he ido al Gran Canyon, en el estado de Arizona. Cinco horas de ida y cinco horas de vuelta en coche desde la Sin City, siguiendo las velocidades establecidas; pero ha merecido la pena. Claro que, la próxima vez mi  visita al Gran Canyon será por el aire… Mi puesta en la piel de Thelma o Louis ya está cumplida.

El espectáculo es impresionante, los colores, la profundidad, la inmensidad y la definitiva certeza de que el individuo es una ínfima pieza dentro del gran puzle que es La Tierra son las imágenes y los recuerdos que nunca abandonarán ni mi mente ni mi retina. Somos muy pequeños en un mundo muy grande.
Hotel Tovar, dentro del Parque Nacional

Lo ideal, es poder alojarse en un hotel, como el Tovar, -cálido y con vistas sobre la parte sur del Cañón, las mejores-, y recorrer en unos pocos días cada uno de los miradores y paisajes de una de las que fueron Maravilla del Mundo.

Su profundidad máxima llega a superar los 2.000 metros y su anchura ronda los 350 km.

El Sur del Gran Cañón, las mejores vistas
Aunque dentro de este Parque Natural, Patrimonio de la Humanidad, podemos encontrar algún punto para comer, lo más recomendable es salir hasta Tusayan, localidad previa a la entrada del Parque, donde la variedad de restaurantes es considerable.

El precio de acceso al Parque Natural del Gran Canyon es de 25 dólares por vehículo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Town Square, Las Vegas pega fuera del Strip


Blue Martini. Ambiente más allá del Strip

¿Aburrido de entrar y salir de tanto hotel? En Las Vegas la oferta de ocio gastrolúdica no es exclusiva de los hoteles. Existen lugares fuera del Strip con decoraciones impactantes, servicio exclusivo y coctelería profesional que, además, nos permite ahorrarnos algunos dólares gracias a su franja happy-hour.

Town Square, un centro comercial situado muy cerca del aeropuerto McCarran (si conocen Las Rozas Village de Madrid les recordará mucho); tiene oferta shopping pero también una suculenta y amplia oferta de gastronomía y copas.

Mis favoritos, sin duda Brío y Blue Martini.

Brío

El primero, Brío, es un Bistró francés con toques coloniales donde podemos ocupar una de las grandes mesas de su salón, con una tremenda panorámica de su inmensa cocina; o simplemente disfrutar de su barra circular donde también podemos pedir algo para comer. Una barra que de un lado da al salón interior, y del otro, a la terraza. La terraza está acondicionada con lámparas de calor en invierno y dispone de mesas altas y bajas. Amplia oferta de cervezas, coctelería, vinos  y espumosos (sparklings); donde encontramos un prosseco, Rufino (8$copa, 31$botella), bastante curioso y apetecible. Su carta es típicamente francesa e internacional: Quesos fundidos con alcachofa y orégano; Ensaladas como la americanísima César; Pastas a la vodka, con verduras, carbonara; Steaks; Sandwichs… Y los jueves por la tarde, de 15 a 19 y a partir de las 21 horas, cócteles a 5$.

Blue Martini
Blue Martini es punto de referencia de gente joven y guapa. Decorado en maderas y piedra, con un toque de los 90´s; Blue Martini representa la frescura de las tardes en Las Vegas. Cualquiera, disfrutando de un Cosmopolitan o una margarita en una de sus sillas de mimbre creería estar percibiendo el aroma del mar… Palmeras, tonos bronceados aún en invierno y música disco con una carta fácil para tomar algo sólido (hummus, sándwich club…) son la fórmula. Desde las 16 horas, hora en la que abren, hasta las 20horas, la happy-hour te da un 2x1. 

jueves, 1 de diciembre de 2011

Hotel Cosmopolitan, Swarovski y Jaleo, by Jose Andrés



Cosmopolitan Lounge-Bar
En el Strip de Las Vegas, es decir, en Las Vegas Boulevard; se ha levantado recientemente uno de los centros de hoteles y compras más lujos de la ciudad… City Center… Donde los hoteles Vdara, Aria, Mandarín Oriental y Cosmopolitan, y el Centro Comercial de lujo Crystal reinan absolutamente.

Si tienen la suerte de alojarse aquí en su visita a Las Vegas, o simplemente están paseando por el Strip y se les antoja una copa o un cóctel no se pierdan el lujo de hacerlo dentro del hotel Cosmopolitan; su corazón alberga un lounge&bar envuelto en cortinas y lámparas de Swarovski, un escenario propio de la serie “Sexo en Nueva York” y cualquier Carrie Bradshaw podría estar tomándose un Cosmopolitan allí mismo. Además, la sala Marquee, el Night Club de moda  en la ciudad está precisamente ahí. Los mejores Djs del mundo pasan cada semana por su cabina y las colas de acceso son constantes.
Si además deciden que ese es su lugar y quieren quedarse a cenar… La planta superior acoge dos de los restaurantes que pegan más fuerte en Las Vegas…  Jaleo, una apuesta por la cocina española más dinámica encarnada en la figura de José Andrés (una eminencia culinaria en EEUU) donde se cocinan, en medio de la sala, paellas al carbón de leña y Milo´s, un restaurante especializado en pescados y mariscos famoso por ser uno de los más caros; eso sí… Tiene su razón de peso.


Paellas en horno de leña en Jaleo, by José Andrés
Como colofón… Una visita al ático, donde está el pool-bar (bar piscina); especialmente cuando hace buen tiempo, terminará por enamorar al más escéptico.

Sin duda, Cosmopolitan se ha convertido en uno de mis hoteles favoritos...
Pd. Un espacio Queen.

martes, 22 de noviembre de 2011

Mount Charleston, la nieve del desierto


Mount Charleston

La ciudad de Las Vegas ofrece un contraste en su oferta de ocio brutal. A pocos kilómetros de los casinos, restaurantes de lujo, teatros y demás fluorescencias nos encontramos con las montañas más puras de Nevada; lo que nos lleva a comprender el  porqué del nombre de este Estado, Nevada.

Red Rock Canyon, Spring Mountains y Mount Charleston son los espacios más populares fuera del área metropolitana; sus paisajes nevados y el relieve de las montañas, una gastronomía basada en las carnes salvajes y la posibilidad de esquiar ya en estas fechas, son sus grandes atractivos.

Hace apenas unos días visité el Mount Charleston. La estación de esquí estaba cerrada, no había aún suficiente espesor en la nieve, (aunque la verdad, me hubiera dado igual porque no sé esquiar, ni tengo interés en aprender), pero el paisaje era impresionante. ¿Lo mejor?, dar un paseíto mientras el aire copado nos acaricia el rostro, y luego dedicarnos a hacer lo que mejor se nos da a la mayoría (mejor que esquiar): comer y beber.

En pleno Mount Charleston nos encontramos con Mount Charleston Lodge, un restaurante colocado en el centro de las montañas, puramente americano, rodeado de cristaleras que nos permite ver el  frío invierno caer en forma de copo y las montañas montadas con nata helada. En el centro, una gran chimenea que da tono al entorno.

Mount Charleston Lodge

El menú es rico en calorías y de generoso contenido, como es habitual en el Gran País; pero no les recomiendo perderse en él, si no acudir directamente al apartado de hamburguesas o de carnes a la brasa: de búfalo, de alce y de venado. Carnes magras y llenas de sabor que podemos combinar con una ensalada César o, los más insaciables, con un Chile con carne condenadamente bueno (lo mejor). Para beber tienen una curiosa oferta de vinos por copas (buenos Cabernet Sauvignon de California) y Sparkling de Nuevo México (que a falta de champagne francés me sirve igualmente).
Sparkling New Mexico

Fish & Chips; Ribs BBQ (Costillas barbacoa) y sándwiches como el Croque Monsier o el tradicional Sanwhich Club también aparecen en la carta. Postres para no dormir (pude ver cómo sacaban una porción de brownie coronado con abundante nada que pesaría al menos una Libra,  casi medio Kg.). Mejor pedir un cóctel caliente de café y licor como el especial Charleston (Café americano, cognac, vainilla y la santísima nata).

El precio se hace cómodo, teniendo en cuenta las facturas que se pagan en el Strip (Las Vegas Boulevard). Precio medio de la comida por persona unos 25$, con 2 copas de vino 43$, más el cóctel de aperitivo 53$; con copa 63$, más la propina 73$ - 60€-(no olviden que aquí beber… se paga caro).

Recomendable, diferente y bucólico.